lunes, 16 de junio de 2014

Lanzamiento del libro Graffiti y Muralismo from Santiago du Chile

Agotok MV. Potoco Discos 2013 


Agotok, hijos de padres obreros que vivieron la represión social de la dictadura de los años 70 y 80´s. Unos murieron, unos fueron torturados, otros salieron al exilio, y los que se quedaron, lo hicieron bajo el resentimiento social post dictadura, subsistiendo al estancamiento artístico cultural y al ocultamiento de información que sufrió el país.

Ya en la década del 90 serán ellos, los hijos de los obreros sobrevivientes, los responsables de devolver a la memoria del país, el legado de una identidad estancada y oprimida y, producir el recambio generacional artístico bajo el compromiso y con la responsabilidad de dar color a las grises murallas del perpetuo olvido de los chilenos.

Es así como el año 1996 nace al sur de Santiago de Chile el grupo Agotok, que comienza realizando acciones derivadas del graffiti, como tags, flop’s, throw up, desde sus casas hasta la Escuela de Artes Gráficas en la comuna de San Miguel y por la noche, marcando territorio con cierta disciplina.
Ya por el año 2002, evolucionan al mural y renacen bajo el seudónimo, Moreno Villa, creando una técnica mixta (Agotok, Moreno Villa), que de paso entregó atributos a la escena del graffiti nacional que vivía un proceso de letargo, el cual la tenía mirándose a sí, sin encontrar rumbos.

Durante esta última década, Agotok Moreno Villa, se ha encargado de pintar la poesía y la crítica social del pueblo sobre la pared de la nación. Su pintura callejera manifiesta el legado de nuestra cultura popular y está exclusivamente al servicio y dedicada a quienes habitan los márgenes de la ciudad. Aquellos que son víctimas de la agonía de su folclor y de la pérdida de la memoria colectiva, producto del dominio visual de los medios de comunicación.

Cada mural dialoga día a día con la gente que transita por la zona sur de Santiago. La cotidianidad de su mensaje y la simpleza de sus formas, convierten a estas piezas en el pago de una deuda con la tradición del muralismo chileno, en una vuelta de mano a lo que significó para la historia del arte, la pintura callejera en nuestro país y en Latinoamérica durante los años 60 y 70.
Desprovisto de ideologías, Moreno Villa pertenece a una generación de pintores callejeros, que a mediados de los años noventas, iniciaron sus carreras guiados por el Rap y el movimiento Hip Hop, de la mano con la pintura enlatada, las válvulas y los plumones de gran densidad.

Esta experiencia, ligada al crecimiento personal, al trabajo en la calle y a una fuerte convicción del quehacer artístico en sociedad, ha decantado en una profunda búsqueda de identidad del dúo, fortaleciendo su obra, llevándola más allá de la escena del graffiti, permitiéndole ampliar su horizonte, cambiar de plataformas expresivas, productos artísticos y materialidades; dando alma y cuerpo a la existencia en su trabajo, de un muralismo propiamente chileno y latinoamericanista, más allá de cualquier impronta o escuela, con identidad propia, versátil e inagotable. 
Obra emergente en su esencia, es la alegoría espontanea de dos autores cómodos en el underground de la escena street art nacional.

Ambos creadores autodidactas, viajan presos por su intuición de Santa Rosa a Gran Avenida, pasando por Departamental y Américo Vespucio, llegando a Valparaíso, parando en rincones vaciados de luz, para dar vida a la metáfora y para golpear con un mensaje que reflexiona, que acusa y que debe ser leído.
Provocador, ¡te Ago Tok! para entrar en las cabezas, describe y explica el alias que los hace reconocidos desde hace quince años y, que ayuda a comprender la clara intención que tiene su obra mural. 

A veces satírico, muchas veces poético y siempre implacable en la crítica, cada mural plantea un paisaje del pensamiento humanista que pretende ser revelación; una protesta por la dignidad de nuestros valores vencidos por el agotamiento moral que día a día impone el insufrible sistema político y social. Moreno Villa son los colores que en nuestras calles alegran el paso desolador de nuestra sociedad, que nos invitan a perseguir y plantear nuevos horizontes éticos y estéticos.
“Vida y muerte de un Moreno Villa” no es más que un tiempo …un espacio llano para poder explicar la historia de un personaje que viaja a través de estas páginas, cuya voluntad es dejar en evidencia una identidad artística, que se nutre gracias a la experiencia de los márgenes de nuestra cultura popular y, que devuelve la mano a aquellos que abrimos este libro que representa retribución y contribución al muralismo chileno.



                                                                          Mario Castro Carvallo, junio de 2012. 

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